Saltar al contenido

La ciclogénesis de las palabras

Intercambio de ideas

Menú
  • Inicio
  • Sobre el autor
  • Microrrelatos
    • Introducción
    • Ver todos
  • Mi cuenta
  • Tienda
  • Contacto
Menú

MÁS ALLÁ DE LOS SUEÑOS

Publicada el 20 de noviembre de 202523 de noviembre de 2025 por José Ramón Entenza

O la interpretación de lo desconocido

Los seres humanos profundizamos en aquello sobre lo que no tenemos una certeza, en lo que desconocemos, en aquello que encontramos envuelto en una capa de misterio. La imaginación y la curiosidad, a partes iguales, pugnan por encontrar una explicación a ese fenómeno extraño, a ese hecho que no se explica o a esa idea que rompe o transciende la frontera de la razón.

Si a esto unimos el deseo de evasión que habitualmente nos posee, de explorar o imaginar otros mundos, de elaborar pensamientos universales que ayuden a desvelar lo que ignoramos, la mezcla explosiva está servida. Y, ahí está, justo al alcance de la mano, el territorio misterioso que todos sin excepción visitamos cada noche.

Dormimos aproximadamente durante un tercio de nuestra vida, lo que representa una cantidad inmensa de tiempo, si pensamos que cada minuto de nuestra vida es valioso, efímero o precioso. Sin embargo, ignoramos qué sucede exactamente en ese tiempo que pasamos en el territorio onírico, un universo paralelo, un teatro escénico hermoso, amenazante, terrorífico, grandioso… A pesar de no controlar ni entender del todo qué ocurre en ese otro mundo, al despertar, la sensación de haber vivido algo ajeno a nuestra vida terrena, de haber experimentado escenas imposibles de vivir en nuestra “realidad insomne”, nos lleva a imaginar y a teorizar sobre ese misterio.

Algunos han dado explicaciones e interpretaciones del fenómeno, Sigmund Freud es el más conocido. Para él, los sueños son la vía de acceso a nuestro subconsciente, representan deseos reprimidos que no pueden expresarse estando despiertos. Teorizaba sobre mecanismos de “control onírico”, una suerte de guardián interno que transforma un deseo inaceptable en símbolos, metáforas y escenas sin sentido para que el origen, ese deseo primigenio e inaceptable, no genere angustia. Yo lo imagino como una serie de hombrecillos que, mientras dormimos, se encargan de condensar nuestros pensamientos en una sola imagen, desplazar lo importante hacia espacios secundarios, y que se preocupan de que el simbolismo transforme el sueño en una historia coherente para que, al despertar, nuestra conciencia no pierda la cordura.

Esta interpretación cuenta con muchos seguidores y defensores, y no tantos detractores, quizás por ser el único estudio científico serio. Personalmente, veo en la aplicación de sus postulados sobre mis sueños, tantas coincidencias como discordancias. Veo sueños intensos, ricos e interesantes que, a pesar de la subjetividad que podemos aplicar a todo lo teórico, no parecen encajar con los postulados de Freud que, a mi pequeño entendimiento, le parece que describen sólo una pequeña parte del mundo que estoy abordando hoy para ti. Además, como escritor, la imaginación me empuja hacia otras ideas que explican lo que recuerdo de algunos sueños de una manera más romántica y literaria.

Para un escritor, el sueño es una posibilidad, a veces una promesa, que coexiste con lo que llamamos la realidad. Dos mundos interconectados entre sí. Un claro exponente de esta idea la plantea Haruki Murakami, para quien el sueño es una dimensión paralela que se filtra constantemente en la vida cotidiana. Su obra está construida sobre esa porosidad. Incluso podríamos decir que para él son una lógica más profunda que se filtra por las grietas que tiene la realidad. Es habitual ver como un personaje de Murakami se transforma a partir de un sueño.

Para Borges, los sueños son laberintos, espejos, clones donde podemos encontrar otra manera de ver el mundo y, al mismo tiempo, universos infinitos. Es el lugar donde reflexionar sobre el yo, la identidad y el tiempo. La frase “la vida es un sueño dentro de otro sueño” resume toda su idea de esa arquitectura metafísica.

Qué decir de Franz Kafka. Sus sueños son angustia en estado puro. Para él soñar es vivir lo absurdo, lo agresivo y lo desigual, experimentar el desamparo y lo ilógico.

Otros muchos —por no decir todos—, han utilizado de una u otra manera el sueño en sus obras. Desde Italo Calvino, para el que es un territorio de imaginación pura, ordenado, pulcro y simbólico, hasta Cortázar, que comparte con Murakami la visión de fisuras de la realidad, pasando por Lispector para quien la conciencia es quien gobierna y maneja el sueño, dándole una perspectiva personal e íntima, o con la idea de García Márquez de la irrupción del sueño en la realidad como un recuerdo, o la visión de Virginia Woolf, para la que lo onírico, soñar, es realidad, son ideas y pensamientos que se mezclan con los que tenemos despiertos. O visto al revés, para ella escribir es hacerlo sobre sueños, dicho abruptamente.

Todo lo anterior nos conduce a pensar que para un escritor los sueños son un puente entre dos mundos, que nos revelan aspectos de la existencia que no alcanzamos a comprender cuando estamos despiertos.

Personalmente, intento transmitir en mis relatos lo que representan para mi los sueños, que sigue la línea de lo mencionado sobre estos monstruos de la literatura: un puente hacia territorios inexplorados donde mis personajes experimentan revelaciones, resuelven enigmas o encuentran  verdades. Y mucho más: los personajes encuentran una conexión con mundos y almas perdidas en el espacio y el tiempo que entran de lleno en la historia con nombre y peso propios. Mis ideas locas del alma y sus vínculos con el pasado o incluso con el futuro, cruzando mundos y saltando de un universo a otro, solo tienen sentido en el territorio de los sueños, donde se hacen hermosas y encajan con mi visión amable del género humano.

El sueño, para mí, es la última frontera, el lugar donde me retroalimento. Es el rincón en el que el corazón piensa y la mente siente, el mundo al revés, en el que capturo sabiduría y magia, que traigo a través del puente cada despertar en forma de imágenes, secretos, quizás verdades, que entran de pleno derecho a formar parte de mí mismo como ideas o recuerdos, y son una fuente de pensamiento e inspiración.

Navegación de entradas

← EL OTOÑO COMO TRANSICIÓN EMOCIONAL

2 comentarios en «MÁS ALLÁ DE LOS SUEÑOS»

  1. Ana dice:
    23 de noviembre de 2025 a las 18:54

    Una lectura de gran sensibilidad poética. De mis favoritos.

    Responder
    1. José Ramón Entenza dice:
      24 de noviembre de 2025 a las 10:13

      Me alegro que te haya gustado. Eso siempre realimenta la creatividad. Muchas gracias, Ana.

      Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Sobre el autor

Soy José Ramón Entenza, natural de Marín, en Pontevedra, Licenciado en Ciencias Físicas, Graduado en Farmacia y Licenciado en Derecho. He cursado estudios de doctorado en Inteligencia Artificial, y he publicado artículos de divulgación científica en diversas revistas especializadas y realizado numerosas ponencias internacionales de carácter científico... [leer más]

Sígueme

Boletín

Introduce tu correo electrónico para recibir nuestro boletín

Últimas entradas

  • MÁS ALLÁ DE LOS SUEÑOS
  • EL OTOÑO COMO TRANSICIÓN EMOCIONAL
  • LA LISTA DE DESEOS
  • LA BELLEZA DE LO INANIMADO
  • UN MUNDO DISPERSO

Enlaces rápidos

  • Sobre el autor
  • Boletín
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Política de privacidad

Últimas entradas

  • MÁS ALLÁ DE LOS SUEÑOS
  • EL OTOÑO COMO TRANSICIÓN EMOCIONAL
  • LA LISTA DE DESEOS
  • LA BELLEZA DE LO INANIMADO
  • UN MUNDO DISPERSO
  • Facebook
  • X
  • YouTube
© 2025 La ciclogénesis de las palabras | Funciona con Minimalist Blog Tema para WordPress